El viernes 17 de enero, a las 19:00, en el auditorio Grupo de Guayaquil de la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas, se presentará el libro Historia de una excomunión del Ecuador, de Felicísimo López; primer número de la colección Bicentenario, Escritos Históricos de la Masonería Ecuatoriana. El evento contará con la participación de Fernando Naranjo, Director de la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas; Eduardo Granja Maya, Gran Maestro de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador; y, Francisco Huerta Montalvo, Eduardo Puente Hernández y Gabriel Cisneros Abedrabbo, quienes realizarán un conversatorio en torno a la obra.

La primera edición de la obra, se realizó en 1909 en Nueva York. En el 2019, por iniciativa de la Gran Logia Equinoccial en el Ecuador, se publicó por primera vez en el país, como parte de la colección Bicentenario, Escritos Históricos de la Masonería Ecuatoriana.


Felicísimo López, autor de la obra, fue un liberal radical que acompañó a Eloy Alfaro Delgado, en muchas de sus batallas, fruto de lo cual estuvo exiliado en el Perú, lo que marca el inicio de la de la obra, en el momento en que la Logia Orden y Libertad, de Lima organizó un fervoroso homenaje a Luis Vargas Torres, tras el bárbaro crimen del que fue víctima en la ciudad de Cuenca y que fue repudiado por las voces progresistas de América de la época.

La obra, es una crónica de los difíciles momentos que le tocó vivir al autor, por la excomunión mayor con la que el obispo de Portoviejo Pedro Schumacher, signó su vida llevándolo de la excomunión religiosa a la excomunión política. López compila una variedad de artículos en los que confronta al prelado alemán radicado en Manabí. La pugna de estos personajes, de nuestra historia, les llevó a escribir en distintos tiempos y con distintas líneas dos libros que llevan el nombre Teocracia o Democracia, donde los autores plantean desde sus miradas el rol de la iglesia en la gobernanza del estado.

La obra más que respuestas nos plantea preguntas, de cuál es la visión que queremos para nuestro país y América Latina; donde la libertad, esa delgada línea sobre la que se sustentan casi todos los modelos de los estados se ve amenazada, por el dogma, los muros y el discurso de odio, que lastimosamente muchas veces viene desde la misma estructura de los poderes constituidos.