Or.·. de Quito 28 de Junio de 2019 e.·. v.·.

VIGENCIA DEL SIMBOLISMO EN LA MASONERÍA DEL SIGLO 21


Se dice que actualmente en el planeta se practican más de 120 ritos masónicos distintos. Se habla de ritos que tienen 12 Grados, otros 7 Grados, el Rito Escocés Antiguo y aceptado 33  grados,  el rito de Memphis Mizraim 99 Grados, etc. Todos ellos dan a sus grados distinta denominaciones, pero en lo que todos los ritos concuerdan es en que al conjunto de los 3 primeros grados se denomina Masonería Simbólica. Por lo tanto todas las grandes logias y todos los grandes orientes del mundo están constituidos por logias que trabajan en los 3 grados simbólicos, el de aprendiz, compañero y maestro.

Hablar del simbolismo en la masonería, en un primer momento, da la sensación de que se está hablando sobre de qué color era el caballo blanco de Bolívar, sin embargo, pese a que el ser humano convive con el símbolo permanentemente, en muchas ocasiones no repara en el mismo. El masón per se debería ser un experto en simbolismo y por épocas lo ha sido, para ejemplificar solo echemos una mirada a las gigantescas catedrales góticas, todas ellas construidas por masones y cargadas de símbolos en sus fachadas y sus vitrales. Lamentablemente este dominio del simbolismo se ha ido perdiendo en muchas logias con el pasar de los años.
 


Para Johann Wolfgang von Goethe, conocido mundialmente por sus obras literarias y muy poco conocido por sus obras esotéricas, tan voluminosas como las anteriores y compiladas por Rudolf Steiner, en su obra Sprüche in Prosa (cita de Umberto Eco en su libro “Signo”) “el simbolismo transforma la experiencia en idea y la idea en imagen, de manera que la idea contenida en la imagen permanezca siempre infinitamente activa e inalcanzable y, como expresada en todas las lenguas, permanezca inexpresable”. Obviamente existen muchas otras definiciones, pero antes de introducirnos involuntariamente en los vericuetos de la semántica, pues si bien la palabra “símbolo” no tiene las más de 120 acepciones que tiene la palabra “cultura”, también tiene unas cuantas que podrían llevar a discusiones bizantinas cuando sólo era un asunto de acepción. Con la finalidad de que haya una sola percepción de su significado, comenzaré adoptando como propia una definición.

Para Umberto Eco, uno de los más grandes especialistas en Semiótica del siglo 20, el símbolo “es una imagen, figura u objeto con que se representa un concepto abstracto, moral o intelectual. Un símbolo es más que su significado inmediato, puede incluso el concepto representado ser diferente según el receptor que lo considera”.

Pero, ¿para qué utiliza la masonería el simbolismo?

Cuando se quiere que un conocimiento perdure sin sufrir variaciones significativas, la forma más segura de preservarlo es a base de símbolos. El lenguaje común sufre muchas transformaciones en poco tiempo y en pocos siglos es muy difícil de comprenderlo. Si además para su escritura utiliza un alfabeto fonético, será muy difícil que perdure en el tiempo. Tomemos por ejemplo en nuestra lengua el Cantar de Mio Cid, si no tenemos un basto glosario de términos, es muy difícil comprenderlo. ¿Qué sucedería si hubiesen pasado miles de años? En la actualidad, algunas de las letras han cambiado e incluso desaparecido del castellano como la “ç” ;  en unos 3000 años darían mucho dolor de cabeza a los arqueólogos.

Si por el contrario la escritura es simbólica como en el jeroglífico egipcio o con los ideogramas chinos, escritos de miles de años pueden ser traducidos fácilmente. Un ciudadano chino ilustrado, que conozca una buena cantidad de ideogramas, puede leer con facilidad lo que escribieron sus antepasados hace milenios.

La química ha dado nombre a todos los elementos a base de letras. Si se perdiese nuestra lengua actual y los arqueólogos del futuro lograsen descifrar nuestro lenguaje, al encontrarse con fórmulas, probablemente no sabrían que son esas raras combinaciones de letras; es más, ni siquiera se darían cuenta que son fórmulas químicas.

El simbolismo no solo se da en el lenguaje verbal, también lo tenemos en la notación musical; una simple nota dibujada en el segundo espacio de un pentagrama con clave de sol le dice al músico que debe emitir un sonido con una frecuencia de 440 Hz y de acuerdo al instrumento en qué posición poner la mano en el mismo.

El problema del símbolo es que hay que saber interpretarlo. En manos de un ignorante en notación musical esa nota dibujada no significa absolutamente nada, y si algún momento se perdiesen los códigos de interpretación, podría perderse para siempre todo el legado musical del Q.·. H.·. Mozart. Ventajosamente al menos al momento, hay millones de personas estudiando la notación musical, y así y todo, se dan foros para tratar de interpretar cómo hubiese deseado Mozart que sonasen sus obras.

Otro ejemplo es el de los alquimistas, ellos escribían sus descubrimientos en un argot lleno de símbolos que para quien no tiene la clave es totalmente imposible descifrarlos. Si tomamos un cuaderno alquímico en donde se describa un proceso que lleve a la gran obra, probablemente nosotros, los ignorantes en alquimia, solo veamos leones de raros colores devorando serpientes o luchando con dragones, en medio de instrumentos de química. Ellos no solo usaban imágenes de animales u objetos inanimados para expresar realidades químicas, sino que además usaban un idioma totalmente simbólico de manera que cualquiera pueda leerlo pero solo pueda entenderlo el iniciado. Al final de la segunda guerra mundial, los norteamericanos compraron a su peso en oro, todos los libros de alquimia legítimos que les ofertaron.

EL estudio del simbolismo ha sido totalmente revalorizado en el último siglo y han ido cayendo muchos mitos positivistas, sobre todo con el posicionamiento y las demostraciones de la mecánica cuántica como por ejemplo con el efecto túnel o el efecto observador. Muchos eventos calificados antes como superchería por la ciencia oficial de pronto son estudiados y demostrados científicamente por los físicos, quienes por otro lado vuelven a emparejar la filosofía con la ciencia.

Más de un caduco quedó desilusionado cuando hace pocas décadas se descubrió los libros sobre esoterismo escritos por  Sir Isaac Newton, máximo representante de la ciencia positiva; y como si fuera poco, hace pocos años se descubrió el diario alquímico del mismo Newton. EL gran científico, presidente de la Real Academia de Ciencia practicó la alquimia durante varias décadas.

El conocimiento también se transmite a través de cuentos, novelas, poemas. Muchos científicos e historiadores  del siglo XIX quedaron estupefactos cuando la verdad oficial era que la Ilíada de Homero era una bonita colección de poemas míticos pero que no tenían nada de históricos; tan solo describía una guerra nacida de la imaginación de Homero sobre una ciudad mítica, que estaba “científicamente” demostrado por los arqueólogos que jamás había existido. El arqueólogo alemán Heinrich Schliemann, después de leer la Ilíada varias veces, se convenció de la historicidad de esa “novela”, y guiándose en sus descripciones, financió varias expediciones a la actual Turquía en las cuales descubrió no una sino 7 Troyas, entre ellas la homérica . Pocas décadas más tarde, a comienzos del siglo 20, el arqueólogo británico Sir Arthur Evans, también admirador de Homero, descubre en la isla de Creta el palacio de Knossos, mencionado en la Odisea como construido por el rey Minos.

La sabiduría masónica como la de toda sociedad iniciática se ha transmitido a través de símbolos, y eso es lo que ha hecho que pueda sobrevivir a través de los siglos. El estudio del simbolismo masónico es indispensable para la supervivencia de las logias; quitando el simbolismo la masonería no tendría razón de ser, sería como cualquier club de amigos, con el agravante que si no conociesen el significado de sus ceremonias, estarían haciendo el ridículo al vestirse con atuendos raros y marchando sin sentido alrededor de un cuadrilongo.

Ventajosamente ese no es el caso de la G.·. L.·. E.·. D.·. E.·., donde todos los hermanos tienen un grado de formación, sin embargo, el proceso formativo hay que profundizarlo.

La masonería es fundamentalmente simbólica y sin el estudio, dominio y aplicación del simbolismo, cualquier actividad que se haga no dejará de ser profana, es por ello que Grandes Logias como la de Chile, Argentina, Perú,  Brasil han dado mucho énfasis al estudio del simbolismo. En Brasil por ejemplo, en los últimos 15 años, solo en el estado de Sao Paulo se han publicado más de 40 libros que tratan sobre el simbolismo masónico.

La G.·. L.·. E.·. D.·. E.·. implementará algunas medidas en este período. Siguiendo el ejemplo de muchas Grandes Logias se ha nombrado un Gran Bibliotecario,  y aprovechando que en el presente período se digitalizaron muchas obras, y que tenemos acceso a varias bibliotecas virtuales, se procederá a catalogar eficientemente los más de 3000 libros a los que tenemos acceso. No descuidaremos continuar con la compra de libros físicos a fin de robustecer nuestra Biblioteca.
 
Se dará un apoyo total a la instrucción tanto en las Logias como en la Gran Logia fortaleciendo al IDM (Instituto de Docencia Masónica) que es el Ente encargado.

En cuanto a nuestra relación con la sociedad haremos que funcione el ILEC (Instituto Laico de Estudios Contemporáneos) cuyo director por estatutos es el Past Gran Maestro inmediato.

Haremos lo posible para que la GLEDE tienda puentes con la Academia a través de acuerdos con universidades donde tengamos aceptación a fin de implementar entre las materias optativas la masonología, o también la posibilidad de entablar mesas redondas donde se hable sobre nuestra institución.

También se implementará la Radio Virtual como un medio de difusión masiva de nuestro pensamiento hacia la sociedad. Al momento ya hay varios hermanos comunicadores sociales que están interesados en echar a andar este proyecto.

La Orden de Molay, obra masónica hacia la juventud y la sociedad, también será robustecida, y aspiramos que en este período pueda crecer y formar un Capítulo independiente.

En cuanto a las relaciones interpotenciales, continuaremos con el camino inciado por las Grandes Maestrías a partir del año 2015, año en que la C M I ( Confederación Masónica Interamericana) reconoció nuestra Regularidad, buscando la expansión de la GLEDE en el ámbito internacional.

Queridos Hermanos, el SIMBOLISMO en el Siglo 21 sigue más vigente que nunca, un refrán popular dice “agua que no fluye se estanca”; por lo tanto, estudiemos permanentemente, pues no podemos olvidar que independientemente del grado masónico que hayamos alcanzado, siempre seremos Eternos Aprendices.

Muchas gracias

Q.·. y R.·. H.·.  Eduardo Granja Maya
M.˙. R.˙. G.˙. M.˙. de la G.˙. L.˙. E.˙. D.˙. E.˙.